La omnicanalidad dejó de ser un “proyecto aspiracional” para convertirse en una realidad incómoda: el cliente mezcla canales naturalmente (investiga online, consulta stock por WhatsApp, paga en tienda, pide envío a domicilio, reclama por redes). El problema ocurre cuando las marcas operan como si cada canal fuera un mundo aparte. Ese desfase se ve en síntomas conocidos: precios diferentes entre tienda y web, stock “fantasma”, promociones que no aplican, devoluciones imposibles y un vendedor en tienda que no puede cerrar una venta porque “no hay talle”, aunque el producto esté en otra sucursal o en el ecommerce. La evidencia global es clara: la mayoría de los consumidores usa varios canales en el journey y valora una experiencia consistente, pero la satisfacción con lo que ofrecen los retailers no siempre acompaña. McKinsey, por ejemplo, describe este escenario como “comprar en todos lados, al mismo tiempo”, y remarca la expectativa de una experiencia sin costuras.  Omnicanal 4.0 es la respuesta madura a esa brecha: no se trata de “estar en más canales” sino de operar como uno solo, con reglas consistentes y tecnología conectada. ¿Qué es omnicanalidad 4.0 (y por qué se habla de “comercio unificado”)? Cuando hablamos de omnicanalidad 4.0, nos referimos a una forma de nombrar la evolución de la omnicanalidad tradicional hacia modelos de comercio unificado, donde la experiencia y la operación están integradas en un solo sistema. Multicanal, omnicanal y el siguiente paso: unified commerce Deloitte lo resume con una idea clave: unified commerce conecta el front (lo que ve el cliente) con el back (operaciones y fulfillment), con lo que habilita experiencias donde el cliente “elige cómo comprar” sin quedar atrapado en un canal.  VTEX también plantea el comercio unificado como una evolución del omnichannel: no sólo intercambio de datos, sino unificación del sistema de procesamiento y gestión de pedidos.  Traducción a negocio: omnicanalidad 4.0 no es “sumar touchpoints”; es diseñar una sola experiencia y una sola operación, aunque el cliente entre por tienda, web, app, WhatsApp o kiosco. El rol de las tiendas físicas en la omnicanalidad moderna: De “local” a nodo estratégico Durante años, muchas empresas pensaron la tienda física como “un canal que compite” contra el ecommerce. Omnicanalidad 4.0 -o comercio unificado- hace lo contrario: convierte la tienda en una pieza central del sistema. Tienda como experiencia… y también como fulfillment Una tienda integrada puede cumplir roles distintos según la categoría y el negocio: ¿Qué cambia cuando la tienda se integra de verdad? Ecommerce como columna vertebral: No es “un canal”; es el sistema nervioso En una estrategia 4.0, el ecommerce deja de ser “la página web” y pasa a ser el hub que orquesta catálogo, pricing, promos, disponibilidad, experiencia y pedidos. ¿Qué tiene que centralizar el ecommerce (si quieres operar sin fricción)? Esta lógica es la base del comercio unificado: front y back sincronizados para que el cliente tenga una experiencia continua.  Kioscos táctiles y “endless aisle”: Vender lo que no entra (o no está) en la tienda Acá suele aparecer la confusión: “kiosco táctil” suena a gadget. En omnicanalidad 4.0, un kiosco bien implementado es una herramienta comercial para capturar la intención de compra en el momento. ¿Qué es “endless aisle”? “Endless aisle” (pasillo infinito) es una estrategia para que un cliente en tienda pueda comprar productos que: Salesforce define endless aisle como una técnica que permite ordenar en tienda productos no disponibles, frecuentemente mediante experiencias digitales como kioscos.  Mientras, Shopify lo explica de forma muy clara: ayudar al comprador en la tienda a ordenar a través de la tienda online durante la visita.  ¿Qué puede hacer un kiosco táctil (más allá de “mostrar productos”)? Un kiosco táctil puede cumplir 3 funciones típicas: ¿Cuándo un kiosco es realmente útil (y cuándo es “decoración”)? Sirve cuando resuelve fricciones concretas: No sirve cuando se implementa sin integración: si el kiosco no ve inventario real, no respeta promos o no conecta con el sistema de pedidos, genera más frustración que valor. ¿Dónde aparece la fricción (y por qué muchas estrategias omnicanal fracasan)? El error más común es pensar que esto se arregla “poniendo tecnología”. En la práctica, la fricción aparece en cuatro puntos: 1) Inventario desincronizado 2) Precios y promociones inconsistentes Cuando el cliente detecta diferencias, interpreta desorden o vive una negociación forzada (“en la web está más barato”). Eso erosiona la confianza y el margen. 3) Gestión de pedidos fragmentada Si cada canal “tiene su logística”, no puedes ofrecer una promesa eficaz. Unified commerce apunta a que el pedido se gestione con una visión global. 4) Cultura y organización en silos Marketing, tiendas, ecommerce, sistemas y logística compiten por KPI propios. La omnicanalidad 4.0 requiere un KPI superior: venta total y satisfacción total, no “quién se queda con el crédito”. Cómo diseñar una estrategia omnicanal 4.0 sin fricción: Roadmap práctico Acá va una guía concreta, pensada para empresas reales (no para “transformaciones épicas” que nunca terminan). Paso 1: definir el caso de negocio (antes que la solución) Elige 1–2 casos de uso que muevan la aguja. Ejemplos: Paso 2: unificar datos críticos (mínimo viable) No hace falta “hacer todo perfecto” para empezar, pero sí necesitas al menos: Paso 3: ordenar la operación de pedidos (OMS / orquestación) El salto de calidad llega cuando la empresa puede decidir en cada pedido: Paso 4: diseñar la experiencia en tienda (personas + procesos) Un kiosco táctil no es “poner una pantalla”. Implica también: Paso 5: medir lo que importa (KPIs omnicanal) KPIs recomendados: Omnicanalidad aplicada a Argentina: Cómo aterrizarlo sin “copiar y pegar” modelos de afuera Un ecommerce masivo convive con una operación compleja CACE reporta cifras muy relevantes sobre el tamaño del ecommerce argentino. En su Estudio Anual 2024, informa que el ecommerce alcanzó $22 billones de facturación, con un crecimiento del 181% de la facturación y del 176%  en el ticket promedio.  ¿Qué implica esto? Cuando el ecommerce escala, el costo de no integrar (stock, precios, devoluciones, promesas) se vuelve enorme. Logística y puntos de retiro: La realidad empuja a modelos híbridos En