Las apuestas por descuentos permanentes, promociones agresivas y “rebajas por defecto” ya no bastan para retener clientes en ecommerce. En un entorno cada vez más competitivo —con inflación, mayor dispersión de la atención del consumidor, saturación de canales y crecimiento constante de los marketplaces—, depender sólo del precio erosiona el margen y genera una lealtad frágil.Muchas marcas tratan la fidelización como una operación táctica (cupón + email + “volveremos a verte”), pero ese enfoque ignora que hoy la retención rentable exige estrategia: experiencia, personalización y valor real. En este artículo veremos que la clave está en repensar la fidelización: no como un descuento automático, sino como una relación de valor con el cliente, que incremente recurrencia, ticket y vínculo.Exploremos por qué retener es más crítico que nunca, qué errores comunes se cometen y qué estrategias —prácticas, accionables— están funcionando hoy en ecommerce. ¿Por qué retener es más rentable que adquirir? Cuando evaluamos los números, la retención aparece claramente como una ventaja estratégica. Estudios señalan que adquirir un cliente puede costar entre 5 a 7 veces más que retener uno ya existente.Por otro lado, un informe de Bain & Company sugiere que con sólo un aumento del 5 % en la tasa de retención se pueden incrementar las ganancias entre 25% y 95%. Para marcas de ecommerce, este dato es crucial: los costes de adquisición (CAC) se encarecen, los canales de pago se saturan, y los marketplaces incrementan la competencia directa. Por ello, centrarse en el valor del cliente a lo largo del tiempo (customer lifetime value, LTV) se convierte en un pilar estratégico.Además, retener bien no sólo reduce el coste sino que mejora el ticket promedio y genera más recomendaciones, lo cual impacta en el crecimiento orgánico. Revisa nuestro artículo: Los KPIs esenciales que todo ecommerce debe medir para crecer sostenidamente  Los errores más comunes en la fidelización (y por qué no funcionan) La primera tentación es ofrecer promociones como “vuelve por un 20%”, “2×1”, etc. Esto funciona como enganche rápido, pero genera ciclos continuos de descuentos y condiciona al cliente a esperar rebajas. La lealtad que se construye de ese modo es transaccional, frágil y difícil de escalar sin sacrificar margen. Muchas marcas lanzan programas de puntos o “niveles” que a su vez no comunican bien los beneficios, o requieren tanta fricción que el cliente no los activa. Si el valor no es percibido, el cliente no se compromete. La fidelización no termina en la compra. Si la experiencia de entrega, devolución, atención posventa o seguimiento es deficiente, el cliente se desvincula. Las marcas que descuidan estos momentos clave pierden una gran oportunidad de diferenciarse. Tratar a todos los clientes por igual es hoy un error. El comportamiento digital produce datos que permiten segmentar, anticipar y personalizar ofertas, comunicaciones y experiencias. Ignorar eso es perder competitividad. Revisa nuestro artículo: Automatización en ecommerce: Herramientas que ahorran tiempo y aumentan ventas Los clientes cambian de canal: web, móvil, tienda física, kioscos/tótems, redes sociales. Si la experiencia está fragmentada y los beneficios de fidelización no están integrados, la marca pierde consistencia y el cliente siente desconexión. Revisa nuestro artículo: Integración online-offline en ecommerce: Guía estratégica para una experiencia de compra conectada Estrategias de fidelización que realmente funcionan hoy (sin destruir margen) La personalización es un diferenciador clave. Según un informe de McKinsey, las empresas que mejoran sus programas de fidelización con personalización pueden ver un crecimiento de la retención del 10 %.  ¿Cómo aplicarlo? La experiencia después de la compra es un campo muy descuidado pero con alto impacto (acá les cuento una experiencia que vivimos de primera mano). Algunas acciones clave a tener en cuenta: Para detener la erosión de margen, conviene ofrecer beneficios que no impliquen descuentos automáticos. Algunas ideas: La omnicanalidad ejecutada correctamente permite aumentar la recurrencia y la interacción de clientes de alto valor. Según datos de MuleSoft revela que los clientes omnicanal gastan entre 15 % y 30 % más que los que usan un único canal.  En este contexto, los kioscos/tótems en tienda tienen un rol estratégico: Los programas de lealtad siguen siendo relevantes, pero requieren una evolución: Ejemplo práctico Imaginemos una marca de moda online que implementa un programa “Gold” para clientes que han comprado más de 3 veces en los últimos 12 meses. Este programa incluye: envío express gratuito, acceso anticipado a la colección de verano y una mini-masterclass online sobre “tendencias de styling” sólo para miembros. Además, la marca instala tótems/kioscos en su tienda física, donde estos miembros pueden ver su historial online, acumular “puntos” de comunidad e interactuar con la tienda.El resultado esperado: aumento de la frecuencia de compra y del ticket promedio, y una reducción del churn (clientes que no vuelven).Este tipo de estrategias va más allá de un descuento puntual para crear un ecosistema de fidelización que genera valor. ¿Cómo implementar estas estrategias sin colapsar el día a día? Implementar fidelización estratégica puede parecer complejo, pero puede dividirse en fases: Conclusión: fidelizar hoy requiere pensar en valor, no en precio Fidelizar no es simplemente “dar un descuento extra” para que el cliente vuelva. Es construir una relación basada en valor, diferenciación, experiencia, personalización y omnicanalidad. Las marcas que quieran crecer de forma rentable necesitan convertir la retención en pilar estratégico, no sólo táctica.En Red Clover acompañamos a marcas que buscan transformar sus ecosistemas de ecommerce —desarrollo e implementación en múltiples plataformas, integración con tienda física, tecnologías emergentes— para desplegar estrategias de fidelización que funcionan hoy y que preparan para lo que viene mañana. Si estás listo para dejar atrás el descuento infinito y construir fidelidad real, conversemos.